Mientras se llevan por delante buena parte de la historia de Valencia sin miramiento ni remordimiento se paran en una gran fortificación costera, un paralelismo irónico entre lo que es lícito y no, cargarse medio barrio para que unos pocos tarden cinco minutos desde el centro hasta la playa para poder ver una carrera.
Por otro lado cómo puede actuar un cuerpo de seguridad del estado en base a unos prejuicios tan marcados.
Estoy un poco de resaquilla y me cuesta profundizar, pero es es algo que da que pensar.
más de cinco polícias, argumentos absurdos...quant perill, pobrets!!!
ResponElimina