dimecres, 24 d’abril del 2013

Prejuicios

Con este vídeo me gustaría haceros reflexionar sobre los prejuicios, la mayoría de veces inevitables. Cómo, sin darnos cuenta, esa primera impresión que tenemos de las personas que conocemos nos puede llegar a afectar tanto.
La primera vez que vi el vídeo pensé en todas esas personas que hoy en día forman parte de mi vida y lo que me costó llegar a conocerlas por culpa del escudo que había puesto entre sus vidas y la mía, pero después estuve pensando en cuál era el motivo por el cual formamos esa primera impresión, en qué es lo que le lleva a la mujer del vídeo a sentir miedo en el instante en que ve aparecer al segundo hombre... y me vino a la mente las magníficas noticias que nos ponen cada día en esa caja tonta llamada televisión.
Como ejemplo, me he atrevido a comparar a los hombres del vídeo con Estados Unidos e Irak, ¿qué opináis?

http://www.youtube.com/watch?v=urlzseFQQzU

6 comentaris:

  1. Ainhoa me ha gustado mucho tu comentario y tu sinceridad, al reconocer que tienes prejuicios, eso te honra como persona, te hace crecer y madurar.
    Es verdad que los prejuicios son algo que no nos deja avanzar y la pena es que estamos llenos de ellos....este vídeo nos hace reflexionar, yo lanzo un mensaje: bajemos las barreras, fuera los prejuicios!!

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  2. Es cierto que liberarse es muy difícil... Es cierto que sobretodo yo reconozco ser muy exhaustiva con el tema de la iglesia (aunque creo tener motivos de sobra)...

    Con el tiempo he aprendido que el respeto no cuesta nada llevarlo a la práctica y que si puede que lastime a alguna de las mentes que no han entendido la educación como yo, prefiero callarme y no llevar a cabo algunos comentarios que podrían desgarrar su alma de creyente, católica, apostólica... Aunque ¿Qué me decís si mi argumento va en la línea del aborto? ¿Quién es una institución como para poder ejercer sobre mi derecho a ser o no madre...? ¿Es esto moral? ¿Jesús en su día defendería este mensaje que están predicando...? ME CUESTA, ME CUESTA MUCHO NEUTRALIZAR ALGUNOS PREJUICIOS...

    Una vez tuve una discusión con una monja, no pude evitarlo porque estaba con un gotero enganchada en el hospital... La monja me atacaba, me perseguía porque quería saber qué opinaba sobre según qué temas... Yo intentaba eludir su descaro desmesurado... Y me daba por reir, era surrealista, porque a todo esto, mi madre nos miraba atónita desde el sillón de en frente... Aprendía a lidiar con ella al final... Reimos juntas y me dijo, saliéndose con la suya, que rezaría por mí, que le rogaría a Santa Mónica, que cuidara de mi alma, a lo que yo le respondí, que seguramente tenía pasaje directo para el infierno... Al despedirse de mí, vino y me abrazó, me dio un beso y me dijo que ella se encargaría de mi protección...

    Esa noche la recordé mientras asimilaba lo que había pasado allí aquella noche, y sé que aunque pasen los años, será una anécdota graciosa para contar a mi... SOBRINA/o (jajaja)...

    Los prejuicios sí que pueden superarse, pero es cierto que tienes que enfrentarte a ellos, pisando el terreno es cuando verdaderamente aprendemos...

    PD: Aún así, sigo pensando, que prescindir de los pecados carnales, es una auténtica barbaridad... Me extendería en el tema, pero creo que no es el momento ni el lugar idóneo, aunque a la monjita sí se lo hice saber... =)

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  4. Todos los días de mi vida me trabajo este tema... Y todos los días aprendo algo nuevo al respecto... Es tan sencillo como escuchar todo aquello que me rodea... Empatizar, comprender y entender...

    Aunque evidentemente, existen temas que me tocan más la fibra que otros... "Això és com tot", com diria el gran mestre Ovidi...

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  5. Vaya, me ha sorprendido este video, la verdad que es algo que siempre he tenido en mente y muchas veces me he planteado.
    Muchos lo tenemos y lo importante es que nos demos cuenta, lo primero es reconocerlo. Sin ir más lejos el otro día yo estaba en la parada del autobús y en ella estaban unos chabales que no tenian pinta de españoles y al acercarse a mi yo misma incoscientemente agarré mi bolso que lo tenía en el suelo.
    Reconozco que me sentí fatal,en primer lugar porque quizá si hubieran sido españoles yo no hubieraa reaccionado así y en segundo luegar porque yo soy la primera que se queja cuando noto que al entrar en una tienda con una ropa determinada la dependienta no me quita los ojos de encima, o la policía o los seguridades....

    Reconocer los prejuicios es el primer paso para eliminarlos.

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  6. porcierto, los chabales solo querían saber a que hora pasaba el autobús :(

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