No hace mucho, tuve la
oportunidad de conocer el mundo de “Princelandia” y tras una inmensa curiosidad
que me corroía por dentro y un poco de empeño, he conseguido hacer un “comando
investigación” que no tiene desperdicio alguno, adentrándome en el surrealista
mundo de las princesas.
Lo tuve geográficamente fácil,
pues montaron una de estas franquicias que están intentando que crezca como la
espuma, hará escasos dos meses, en
Gandía, justo debajo de mi casa. Conseguí realizar una entrevista, algunas
fotos e incluso un par de vídeos con el fin de plasmar lo más exhaustiva y
literalmente posible, esta lacra que perpetúa sociedades retrógradas, elitistas
y patriarcales.
Cabe destacar que me hice pasar
por una estudiante de magisterio y mediante una cita previa me concedieron un
espacio en su agenda… La chica que me atendió, fue muy amable conmigo, e
incluso tuve la gran suerte de poder visitar las instalaciones del magnífico
palacio rosa… Aunque claro, es uno de
los filtros a pasar, o requisitos a cumplir para acceder a esta secta en
cuestión, porque sólo las más estupendas, fantásticas y monas, llegan a ejercer
como hadas madrinas de las futuras princesas, como vais a poder comprobar a
continuación.
Sin más preámbulos, os dejo con
la entrevista y con la posterior crítica, con la que me he volcado
especialmente… ¡Espero que lo disfrutéis tanto como yo!
PD: Me costó mucho no reírme
durante el proceso, pero mucho… No obstante he plasmado literalidad en la
entrevista, incluyendo las posibles palabras que no corresponden a mi
vocabulario, así como las improvisaciones que me ví sometida a realizar… Porque
como diría una persona a la que admiro mucho, mi padre, “el que hi ha, és el
que juga”…
| Sala de recepción |
1ª PARTE: ENTREVISTA
“Princelandia” nació con la idea de
innovar y ofrecer un servicio jamás prestado al público de niñas entre 4 y 12
años, aunque también aceptamos mujeres de todas las edades con la finalidad de
ofrecer este sueño a toda aquella persona que lo desee. La iniciativa tiene
como finalidad, convertir ese pensamiento de ser princesas por un día, en
realidad. Se organizan fiestas de cumpleaños y otros acontecimientos, y las pequeñas
pasan por el spa donde se les maquilla y se les pinta las uñas, para al final subir
a la pasarela transformadas como en los
cuentos de hadas, con alas, coronas, varitas mágicas, tutús, boas… Y la verdad
es que cuando las ves desfilar, te das cuenta de que es el sueño de muchas,
porque están en su salsa. También se hacen meriendas en un salón donde pueden
jugar y bailar.
Bueno, la verdad es, que la idea de
belleza y estética viene desde aquel maravilloso mundo como es Estados Unidos,
pero esta iniciativa procede de una historia más particular. Una familia del
sur, empresarios, en un pueblo llamado Mairena del Aljarafe, estaba cansada de
escuchar las quejas de su hija acerca de los parques de bolas, en los que se
hacía daño, se ensuciaba y se agobiaba, de los payasos porque no la hacían reír,
de los parques al aire libre porque había que hacer cola en los columpios…
Entonces crearon un lugar totalmente
diferente un “spa educacional” donde proporcionar un sitio en el que las niñas pudieran pasar
su tiempo libre. Por lo que la idea nace en la comunidad andaluza y más tarde
se ofreció la posibilidad de crear franquicias.
Sí, así es… Y la verdad es que tanto
ella como los padres están súper encantados con el éxito y la admiración por
parte de la gente y la respuesta que han tenido, porque ya ha salido de
Andalucía y ahora esperan llegar cuanto más lejos, mejor.
| Sala de pedicura |
La idea es que sean maestras, que
hayan hecho infantil (un superior como mínimo). También profes de educación
especial, de primaria y de secundaria. También hay en algún centro alguna
pedagoga o psicóloga.
Un poco la idea también era que si
hay alguna niña que sufre retraso, pueda sentirse cómoda, integrada como las
demás niñas.
La verdad es que de todo tipo, vienen
nenas desde coles como “El British School” hasta de el Montdúver que es un
colegio muy normalito, para que te hagas una idea con la comparativa… Como el
precio es bastante asequible y puede competir con la fuerte crisis que tenemos
encima, pueden venir nenas de todas las clases.
*Nota: El 1º es un colegio privado de alto standing, bilingüe y que cuesta unos
1000 euros mensuales aproximadamente, el 2º es un C.P. que cuenta con una gran
diversidad cultural.
Es un espacio educativo porque
mientas las ponemos guapas tratamos hábitos de vida saludable como pueda ser el
no morderse las uñitas, porque hay muchas nenas que tienden a mordérselas y
claro, eso no es estético ni tampoco bueno para la salud, también les enseñamos
la importancia de lavarse las manitas antes de sentarse en la mesa y de más…
Dejamos claro la importancia de sentarse en la mesa como unas señoritas,
guardando las formas y con la espalda bien erguida.
La belleza la tratamos como un juego
de niñas, no les hablamos de cirugía ni nada de eso, sólo tratamos maquillajes
de fantasía, y maquillamos las uñas de pies y manos, para que ellas puedan
verse más guapas. Cuando es un cumpleaños, hacemos un masajito de cosquillitas
a la protagonista para que pueda sentirse la reina del momento, puesto que es
su día.
El estudio no lo tratamos como en las
aulas del colegio, pero sí que hablamos de que tienen que ser unas buenas
estudiantes para poder sacar muy buenas notas y para llegar muy lejos tanto
como princesas como estudiantes. En la
web http://clubprincelandia.com/blog tienen la
posibilidad de encontrar trucos de cómo peinarse para ir a la escuela, o cómo
conseguir coronas y poder comprar fondos de escritorios para el ordenador y de
más regalos… Sólo tienen que inscribirse, aunque siempre con el consentimiento
de los padres.
| Espacio de manicura y peluquería |
El tema de la obediencia lo tratamos
porque entiendan que tienen que ser niñas educadas, formales y portarse bien,
porque no se puede aspirar a ser una princesa con comportamientos maleducados.
Y eso es un poco en resumen lo que
intentamos trasmitir a la vez que las ponemos guapas…
¡Ah sí, es verdad! Pues, lo cierto es
que no servimos ninguna bebida que tenga gas, para que no tengan problemas con
la barriguita, a eso nos referimos. Y luego pues servimos todo aquello que es
última tendencia como las “cook kakes”, las tartas de “fondant”, las “burguers”
con “chips” que gustan a todo el mundo y sandwiches variados… Esa es más o
menos la carta, aunque luego siempre se puede ajustar a las necesidades y
exigencias de los clientes.
Lo cierto es que lo relacionamos
todo… No sé, si tienes salud y también higiene y aparte sabes cómo vestirte,
combinar la ropita y caminas como una señorita, pues es mucho mejor, ¿no? Esa
es la idea, que entiendan que ser princesas es mucho más que llevar un vestido
caro y espectacular… Debe de ir acompañado de formas, de un saber estar,
escuchar a los mayores cuando hablan… jajaja (ríe), en fín, todas esas cositas…
Jajaja (ríe con ganas) ¡Nooooo mujer!
¡Qué va! Castigos aquí no… La verdad es que siempre hay alguna nena más
revoltosa pero las mamis suelen avisarnos de esas cosas y nosotras ya adoptamos
las medidas necesarias. Pero por norma general, es entrar aquí y se quedan tan
fascinadas que sólo observando y siguiendo instrucciones ya están entretenidas,
aunque eso sí… Les dejamos que ellas elijan el color de uñas, jajaja (ríe con
ganas).
Si, pasan a ver a las niñas desfilar
y ya luego todos juntos al salón presidencial de la merienda, donde se pone el
karaoke o el cantajuegos, y allí bailan y ¡se lo pasan de miedo! Aunque si
algún niño ha querido venir también a la “hora spa” nos hemos adaptado al sexo
y en vez de hacer un maquillaje de corazones lo hemos hecho de “spiderman”
jajaja (ríe) para todo hay soluciones ¿no?.
Sí, tenemos el evento de “Princes
forever” que es una fiesta en donde las amigas celebran su cumpleaños
sintiéndose verdaderas princesas. Se trata de
la misma dinámica la hora de spa y luego la merienda, en este caso se adaptan los
maquillajes un poquito más elaborados y luego las canciones son de los artistas
que ellas eligen como Justin Beaber, Las Divinas… y sobretodo canciones del
Disney Cannel que les encantan. Por otro lado ofrecemos soluciones a sus
problemas si es que quieren confiarnos secretos o conflictos que no quieren
contar a sus profesoras…
Contamos también con el “Baby
Shower”. Aquí son las amigas de la futura mamá las que le organizan una
sorpresa y nosotras nos encargamos de que sea un recuerdo maravilloso para
recordar, con muchos globos, la tarta con el nombre del futuro bebé, un
reportaje de fotos… Y un sinfín de regalitos para la mamá y para el peque que
vendrá. La madre lo pasa en grande y sorprende la originalidad, siempre acaban
llorando de emoción.
Contamos también el evento de “mi
mejor amiga” en donde dos de nuestras chicas están en plenitud al servicio de
las dos princesas para que sea un momento único para ellas y puedan fortalecer
sus lazos en la amistad. Aquí por ejemplo, trabajamos el valor de la amistad. Y
las actividades o dinámicas como tú dices, pues son las mismas el ratito de
“spa” y luego una merienda si ellas la piden.
Por último tenemos el espacio de “mi
mamá y yo”. Y sí, como bien has dicho es para reforzar esa relación madre hija.
Las madres se sorprenden mucho con este proyecto, entrar al mundo de
“Princelandia” les causa un anhelo increíble porque ellas en su pasado cuando
eran niñas no tenían la oportunidad de disfrutar de algo así. Entonces muchas
se animan a venir con las niñas y disfrutar
de ese ratito mágico, solas o en grupos más grandes.
| Comedor, sala de "party" |
Yo me desvivía por esta iniciativa,
me parecía algo fantástico, de hecho yo soy Técnica Sociosanitaria, y estoy
aquí de encargada, pero porque me conocen y he estado colaborando con ellos en
Sevilla y Córdoba, y al final me he quedado aquí en Gandía como encargada.
Ufff! ¡Me pillas un poco en blanco no
sé bien qué decir!
¡ Aiii, siii ¡ Pues con mucha ilusión
por ver las caritas de las nenas todas ilusionadas y la verdad es que veo
futuro porque el boca a boca hace mucho, viene una nena de un cole, y luego las
demás quieren también venir aquí… Así que estoy muy contenta, la verdad.
¡Uffffff! A tener paciencia, sobretodo…
Jajaja (ríe, con ganas) ¡Sí! Lo
marujas que pueden llegar a ser las niñas y la forma de expresarse que tienen,
me parecen muy graciosas.
Pues, la vedad es que no porque como el trabajo aquí está muy
organizado y es siempre igual, es una faena sencilla… Sólo tienes que controlar
el buen asesoramiento a las madres que vienen a informarse para que entiendan
que sus hijas están en manos de profesionales, lo demás sale solo porque las
niñas se van encantadas y las madres también y eso me da mucha seguridad y me
hace que esté muy a gusto.
2ª PARTE: REFLEXIÓN CRÍTICA
La sensación que tuve al salir de
ese espacio monocromático fue el peligro que las nuevas generaciones están
sufriendo con estas dinámicas de sometidas a ejercer el rol de mujercita ideal
y estos cánones tan herméticos y desmesurados, bajo mi humilde cosmovisión, por
supuesto… Por lo que en base a estas premisas, elaboraré la crítica al
horroroso palacio que logró sacar mi vena más morada, nunca mejor dicho. Creo pues conveniente empezar cuestionando
algunos aspectos de los que recogí en las respuestas de la persona que me
atendió.
Para dar pie, según la idea que
me dio a entender quieren ofrecer la posibilidad de abarcar el trabajo con
personitas que, según ella, padecen algún “retraso”. Este término me molestó especialmente,
dado que no es el término más apropiado para referirse a las personitas que padecen
algún tipo de discapacidad, ya sea física, psíquica o sensorial. Yendo más
allá, pongo en duda que una maestra de infantil esté capacitada para atender a
una persona que tenga, por ejemplo, un problema de audición, porque la LSE
(Lengua de Signos Española) es un idioma o sistema de comunicación que conlleva
un estudio exhaustivo para que pueda ser factible y adaptarse a las necesidades
de las personas que conforman este colectivo. También considero necesario
puntualizar que, no divisé ninguna entrada adaptada para las sillas de ruedas,
así como las instalaciones que tuve la oportunidad de visitar, por lo que la
adaptación en cuanto a recursos humanos y materiales, a priori, no eran los
necesarios para trabajar con personas que así lo precisan.
Por otro lado, hice especial
hincapié en que me trasmitiera qué era eso que entendía por alimentación
saludable y mis sospechas se confirmaron con su respuesta aludió simple y
llanamente a la bebida sin gas. Entiendo que debe ser incómodo el hecho de
ofrecer “cocacola” a las pequeñas y delicadas princesas, arriesgándose a que
puedan tener gases durante el desfile final en la pasarela, por lo que evitar
según qué bebidas con gas, aseguraría una digestión algo menos arriesgada. No
obstante, para empezar, yo entiendo que los pasteles del tipo “cook kakes”, o las tartas de “fondant”, así como las “burguers”
con “chips” que “gustan a todo el mundo” ó los “sandwiches variados”, en
conjunto de saludable tiene más bien poco, puesto que son productos de alto
índice calórico, por lo que están atribuyéndose una etiqueta para fomentar el
consumo asegurado y prestigioso, es decir, marketing puro y duro, pero en
realidad no responde a una alimentación sana, variada y equilibrada, que es lo
que defienden.
Al tratar el tema de la trasmisión de
valores respecto a un espacio educativo “(spa educacional)” quise que me
hiciera llegar aquellos valores que según ella se trasmiten a las niñas durante
la estancia en el centro. Su respuesta fue escueta pero no por nada, sino
porque lo que ella o la filosofía del centro, entienden por valores es algo bastante
más superficial según mi forma de entenderlo. ¿De veras comportamientos tales
como enseñar a que las niñas no se muerdan las uñas, que se sienten rectas en
la mesa, que se laven las manos y se cepillen los dientes tras las comidas,
pueden ser entendidos como valores educacionales? La respuesta creo que es
clara y contundente. Y es que una cosa son hábitos saludables tales como la
higiene y la postura corporal (por salud) y otra bien distinta los valores
universales con los que tenemos que trabajar las educadoras/es. Una vez más, se
premian con una medalla según la teoría que luego no corresponde con la
práctica, aunque claro, poco tiene que ver el respeto, el compañerismo, el
compartir, la igualdad en la diversidad de género, la empatía, la escucha,
respetar el turno de palabra en el diálogo, cómo enfocar los dilemas y las
soluciones, el espacio de reflexión, el respeto al medio ambiente… Con eso tan
mágico de sentirse princesa, es como que no corresponde a un mismo ámbito de
interés o a un mismo campo.
Más tarde me impactó mucho la
disgregación en cuanto al género, la brecha que abren desde este espacio de
ocio y tiempo libre de un modo tan natural, como diría Marqués. Y es que en
caso de que haya niños invitados a estas fiestas de cumpleaños, hace que ellos
acudan a la celebración una vez finalizada la “hora de spa” de las niñas. Esto
supone que lo niños accedan al palacio rosa justo a tiempo de ver cómo las
niñas desfilan por esa pasarela llena de focos en donde son el centro de atención,
“vestidas” que yo diría más bien disfrazadas, con todos los trapitos y la
parafernalia que pueda existir, tutús, coronas, baritas, boas… Que esto último
es más bien de cabaret y no de princesas, por lo que yo tengo entendido, de
modo que se convierten en unas mujercitas brillantes y despampanantes al
servicio de ser analizadas por miradas de mamá y papá y de los amiguitos del
cole. ¿Qué cánones/estereotipos se están fomentando a que vean los niños desde
edades tan prematuras? El ideal de mujer por excelencia, que, al pasar los años
éste será la modelo de talla 32, con una cintura escandalosamente esquelética. Para
más inri, se está potenciando que haya ciertos escenarios y/o contextos en
donde los niños no caben porque estos sólo pertenecen al género femenino, ellos
llegan, halagan a las pequeñas damas y todos juntos se van al baile, entre
flashes de cámaras de los progenitores, que son su apoyo más incondicional.
Cuando nos adentramos con la temática
de los eventos más especiales, me causó mucha curiosidad el de “Mi mamá y yo”
con el fin de reforzar los lazos maternofiliales. Mi cara debía de ser un poema
cuando la jovencita me narraba los objetivos clave de esta aventura. Tales como,
entre otros, ver un sueño hecho realidad juntas, madre e hija. Claro que, yo me
cuestiono dónde está el grave quid de la cuestión… Si en la hija o en la madre,
puesto que quien tiene el la iniciativa de poder contratar este servicio
evidentemente es la madre que, llena de ilusión, pretende pasar un ratito
estupendo junto a su pequeña, en un lugar tan plagado de encanto. ¿Qué unión
puede potenciarse a este nivel? ¿Que elijan juntas qué color de laca de uñas
escoger? Ó, ¿Que comenten juntas la prensa del corazón? A mí, temas más idóneos
que estos, no se me ocurren.
En cuanto a la chica con la que tuve
el placer de compartir la experiencia, a la que entrevisté y junto a la que
conocí este espeluznante mundo retrógrado y sexista, era claramente el
prototipo de chica esbelta, “fashion”,
encantadora y fina, muy fina. Demostraba estar encantada con su trabajo, con su
contexto y con los ideales que defendía, aunque no supiera muy bien cómo
enfocarlos en ocasiones, dado que no tenía muy claro a priori qué le aportaba
vitalmente su extraordinaria labor como encargada de una iniciativa tan
increíble como instruir a las niñas en un mundo tan estupendo y maravilloso en
donde todo cuanto la rodeaba tenía una tonalidad rosa, aunque con distintas
intensidades.
La mirada que plasmo y la intencionalidad de mi visita a
este lugar fue realizar un análisis que, va más allá de un simple juego, puesto
que detrás están los mayores que pretenden lucrarse a costa de miradas
inocentes con niñas que no saben a qué se están enfrentando y sometiendo y que
con el tiempo pueden estar expuestas a claros daños colaterales. Fue una
brillante experiencia para poder descubrir de cerca este mundo surrealista que
tanto daño hace, creando unos prejuicios y una forma de entender y desempeñar
roles que con el tiempo puede derivar en estigmatización. Porque, ¿qué supone
que una niña piense en rosa a este nivel? Sumergirse en este contexto hace que,
niñas y niños crezcan viendo un mundo muy alejado de lo que precisamente es la
realidad. Estos espacios fomentan el pensamiento fantasioso y no basado en
estos valores que tienen la desfatachez de defender siendo y habiendo
comprobado, que son inexistentes. Promueven un pensamiento un tanto egoísta, dado
que unas “hadas madrinas” permanecen a su total servicio y disposición y se
encargan de sacar el máximo partido a la estética, una postura y visión
superficial por excelencia.
También considero necesario hacer mención a aspectos tales
como una imposición de ideales de belleza (racistas y
clasistas) por lo que el sexo femenino se cosifica y la mujer se reduce a un
simple cuerpo que tiene que gustar al hombre. De forma transversal se está
observando una sumisión y una pasividad que considero que es preocupante por la
prematura edad de la que estamos hablando.
La historia es el mejor pretexto para trabajar una mirada
trascendental e igualitaria, que es una labor de educadoras/es
Es cierto que la desigualdad entre
sexos es un tema amplio y extenso por natura, dado que las mujeres hemos vivido
a la sombra de la historia desde tiempos ancestrales. De hecho fue en la
prehistoria cuando la mujer tenía un protagonismo innegable por una simple y
llana razón; había de ser la que engendrara descendencia y poder así perpetuar
la familia y la especie. Por lo que se entiende que a priori, esta
discriminación nunca ha sido existente por sí sola y ha sido la evolución del
“hombre” y de la especie la que ha fomentado esta postura despeyorativa hacia
el sexo que tiene la capacidad de crear vida, por increíble que este hecho
parezca racionalmente.
Siempre fueron reconocidos con grandes mitos y tópicos machistas,
el hombre por excelencia: la fuerza, la virilidad, la jerarquía de poder y
fuerza, la templanza y coherencia, la pericia en luchar, destruir y matar… Sólo
en el caso de nombres como el de la guerrera Juana de Arco no había problema
alguno, puesto que se podían poner a la altura de la fortaleza del hombre. Mensajes
que, más claramente o de un modo más subliminar, siempre se han manifestado en
los libros que nos ha contado la historia y con los que hemos aprendido en las
escuelas. Pese al paso de los siglos, la mujer ha quedado en la penumbra más
oscura y despeyorativa, tanto es así, que no las hemos reconocido como genias,
inventoras, cineastas, descubridoras, escritoras, filósofas, antropólogas,
poetas… Hasta muchos siglos después.
Por esta sencilla razón, es justo y
necesario que la historia se reescriba o la contemos como verdaderamente fue y
que los contextos sociológicos y mutantes se describan y se narren como
verdaderamente son, fueron y serán, así de este modo, fomentar un trato basado
en la igualdad desde el respeto de la diferencia… Pues considero que los roles
de género que se construyen con los años y que estipulan aquello que con lo que
debemos sentirnos identificadas/os o no, son un constructo puramente
sociológico y cultural impuesto que vamos interiorizando a medida que crecemos,
como bien recogen las teorías de Butler
J.
Esta labor educacional es por tanto
una de las entre mil tareas que nos corresponden, como futuras educadoras/es
sociales, para crear mentes abiertas a la vez que críticas y que sepan mirar
más allá del simple sexo con el que se nace y por tanto que no podemos elegir.
Ya va siendo hora de que se defienda y se cree una educación integral,
equitativa y basada en la igualdad de condiciones (siempre asumiendo la
diferencia a nivel biológico), de modo que se pongan a debate y sobre la mesa la
realidad y la historia de ésta. La
finalidad que entiendo que debemos alcanzar y perseguir con el trabajo
exhaustivo de este valor que es la igualdad, es que las más pequeñas y pequeños
crezcan sabiendo por qué defender esta causa en la enseñanza y por qué extrapolarla
a los demás contextos. En definitiva, que entiendan que un futuro amargo
permanece tras la historia de la mujer por el mero hecho de serlo, y por
haberse perpetuado durante siglos sociedades hegemónicas, clasistas, sexistas y
machistas sin que nadie dijera nada o silenciando las voces de aquellas/os que
gritaban.
¿Qué supone crecer interiorizando un prisma sexista?
La estereotipia de género
Un estereotipo de género es la
generalización que hacemos sobre una persona por el hecho de ser hombre o
mujer, aunque sea el primer grupo el que más lo sufre. También son entendidos
como estereotipos sexuales. Explican y justifican creencias populares sobre las
diversas actividades, preferencias, gustos, predilecciones… que distinguen a niñas
y niños, a mujeres y hombres.
De este modo se va creando una brecha
entre ambos sexos, que de una forma casi natural, la propia sociedad marca y si
los primeros agentes socializadores, familia y escuela, no lo impiden, el dogma
en forma de lacra seguirá perpetuándose.
Se explica de un modo muy fácil y que
todas/os conocemos, observando cómo
desde tiempos ancestrales el azúl ha sido atribuido a los niños, y el rosa a las niñas. Sin embargo considero
que, si esta distinción no se hace una realidad desde el entorno de las y los
menores, es decir, no crecen con una realidad estereotipada, organizarán la
información relativa al sexo, de un modo más natural y normalizado, tanto sobre
sí mismos como acerca de las personitas con las que interactúen.
La estereotipia del rol
Los roles son aquellas actuaciones y
responsabilidades que se otorgan según el sexo, no obstante este aspecto está
también muy relacionado con el contexto sociológico y cultural, así como la
edad, la clase social, la etnia, la religión y otras ideologías, influyendo
también el contexto económico y político como ya he mencionado con aterioridad.
Este hecho hace que se espere que se actúe de un modo u otro según el sexo que
corresponda y por conforme esté organizada la sociedad en la que los individuos
se desarrollen y no por la condición biológica.
Estereotipias y medios de comunicación
Las pantallas son un peligro
inminente y constante para remarcar los estereotipos y más si contemplamos que
las y los pequeños, crecen bombardeados con prototipos ideales que con los años
están en peligro de imitar o querer alcanzar.
La connotación no responsable y
antipedagógica está presente en estos mensajes que van a ir interiorizando con
el tiempo, y con los años este hecho pasa nefasta factura. Acercándonos al tema
que nos acontece, el sexismo está presente de una forma casi perenne en los
mensajes explícitos, eufemísticos o subliminales. Es preocupante la sutilidad
que se le otorga a esta realidad en ocasiones, puesto que de este modo, las
personas responsables de estos menores no dan relevancia a este tema que es de
vital importancia para el aprendizaje de seres humanos justos y responsables en
un entorno en el que se desarrollarán conviviendo con personas y que por tanto
reproducirán aquello que han visto, oído y escuchado, es decir aprendido.
Por esta razón banalizar según qué
mensajes o naturalizar según qué actitudes es un peligro que cobra valor a
cierto largo plazo. La cuestión y la
preocupación es que si queremos formar a personas responsables y tolerantes en
la diversidad hay que vigilar las pantallas, pues los ojos de aquellas personas
que no tienen capacidad de razonar y por tanto de ver más allá no son los
responsables directos y sí que lo serán los y las familiares y educadoras/es
que estén en el entorno de las y los menores.
Sexismo omnipresente: gran lacra del s. XXI
Aunque existe la diferenciación en
cuanto al sexismo hostil, entendido tradicionalmente
como una actitud negativa hacia las mujeres, el benévolo
sigue siendo
peligroso, porque defiende y justifica la sobreprotección hacia el género más
débil, defendiendo la pertenencia a según qué roles y espacios o contextos.
Así pues, el sexismo se plasma en la publicidad y en los juguetes, es
decir, en la primera etapa de desarrollo vital de las niñas y niños. Aquí se
halla un arma de doble filo puesto que, juegan a imitar todo aquello que les
rodea, mediante el juego simbólico, para moverse, curiosear, manipular,
experimentar, crear, y relacionarse, que, en conjunto, es propio de esta etapa
de desarrollo afectivo y cognitivo, suponiendo un peligro para la futura mirada
de estos, puesto que siguen perpetuándose las formas tradicionales de antaño
asignadas a la mujer y al hombre… Por lo que analizar el papel que los juguetes
y la forma de jugar va a ejercer en las y los más pequeños es crucial en este
aspecto.
Es evidente que a las niñas se les regala juguetes domésticos tales
como cocinas, set de limpieza, casa de muñecas, etc. Y a los niños se les
regala juguetes más variados como coches, pelotas, juegos de construcción, que
en definitiva, potencian la capacidad cognitiva más que a las niñas. Por lo que
desde la primera compra del primer juguete al niño/a se está estableciendo la
discriminación de género alimentada por un sexismo que está normalizado,
fomentando y orientando a la niña a las actividades domésticas y asistenciales y
al niño a las actividades profesionales y fuera de casa. Cuando la realidad es
que este constructo es propio de personas adultas que razonan y saben
perfectamente que los juguetes no tienen sexo y que esta connotación sexista es
innecesaria. Porque el juego es libre, espontáneo e imaginario y así hemos
de comprenderlo y trasmitirlo.
En la infancia las niñas y niños tienden a reproducir aquello que maman,
aquello que visualizan y aquello que escuchan de los modelos de referencia, por
lo que ciertos valores que se empiezan a adquirir tanto negativos como
positivos serán cruciales para los aprendizajes y conexiones-relaciones
posteriores. Por estos motivos, no tiene razón de ser que se estén
representando modelos patriarcales que ni tan siquiera son una realidad con la
que conviven en casa, con personitas que nacen y crecen en un contexto y un
mundo repleto de diversidad sociocultural.
Aquí está uno de los “quids” de la cuestión, banalizar estas acciones puede
suponer una crucifixión de las futuras costumbres y comportamientos de las
niñas y niños. Hay que erradicar el rosa y el azul, casi por el bien de la
humanidad. He ahí pues la importancia de
reflexionar y fomentar en las niñas y niños una bese fortalecida y una EDUCACIÓN
NO SEXISTA, ofrecerles a través de aquello con lo que van a interactuar, en
este caso los juguetes, las mismas posibilidades de desarrollarse
plenamente como seres neutros, íntegros e independientes, reflexivos y con
capacidad de decidir qué quieren y cuándo, puesto que de este modo la
socialización será un proceso natural y
será más fácil de ver un futuro comportado por personas equilibradas y competentes.
Estigmatización: mujeres extra
feminizadas y abismo patriarcal
Los medios de comunicación, Hollywood, pasarelas de moda, alta
aristocracia, hegemonía que persiste, mujeres como deseo y objeto sexual…
Estamos en todos los ámbitos, dibujadas como unos pocos quieren.
Las mujeres hemos dado saltos en la
historia, avanzando como un premio, un tesoro y una recompensa, el bien más
preciado que el sexo opuesto o el patriarcado ha aspirado a rifarse, como si de
una lotería nos tratáramos. Pues bien, “Princelandia” invita a que estas
realidades ancestrales, sigan teniendo razón de ser.
Cualidades como la amabilidad, la
sensibilidad y la armonía, siempre han sido matices que han ido de la mano de
nuestro sexo. Una explotación de la sensualidad llevada hasta límites
insospechados, cuanto más preciosa y amorosa, servicial y comprensiva, sensual
y exuberante, más papeletas teníamos de ser un objeto deseado y apreciado por
los ojos lascivos de aquellos que revoloteaban.
Mejor si éramos buena amiga de las
amigas, buena niña e hija, buena estudiante y trabajadora, buena ama de casa y
responsable y con los años buena madre y esposa… Como si nuestro destino fuera
dar a luz una criatura y delegar un apellido con el fin de acrecentar la
masculinidad del prójimo y la herencia de unos genes asegurada y plasmada.
Aunque luego fuera única e innegable la responsabilidad de la crianza, la
educación y la inculcación de valores, patriarcales, machistas y absolutistas,
eso sí.
La subordinación normalizada y
naturalizada es un crimen a nuestro contexto actual y un doble crimen por todas
esas mujeres que en su día ya lucharon por extinguir esta tiniebla que amordaza
nuestra especie: los protocolos y normas sociales machistas y hegemónicas… Por
esa razón, la lucha continúa, por eso la pasividad mata.
Me parece increíble que haya voces que
defienden el discurso absurdo e inestable de que “la igualdad ya es un hecho,
es una realidad, pero no queremos verlo”. Dado que aunque lo fuera a nivel
legislativo, que ni mucho menos, pues ahí están los sueldos desiguales aún
ocupando los mismos cargos, no sería real en las mentes de personas que optan
por crear un “spa educacional “ que legitima todos estos modelos y prototipos,
que mentes progresistas y movimientos feministas llevan tanto tiempo intentando
erradicar con el fin de construir una realidad más igualitaria con mentes que
aspiran a conseguir un mundo más justo.
Existen todavía muchos porqués, no es
tarea fácil convivir con según que normas establecidas e impuestas desde unas
tradiciones con las que ni tan siquiera me identifico, nos identificamos. Las
políticas neoliberales, el sistema globalizador y los escenarios de sociedades
consumistas que forman nuestra sociedad avanzada del primer mundo, enlentecen
el camino hacia el equilibrio que menciono y el sendero se estrecha y el vacío
legal crece y las justificaciones carentes de sentido he de tragarlas, hemos de
tragarlas, sin apenas masticar.
Más siempre queda la vía de escape que
es la educación, como arma poderosa y con la que responder, trabajando de forma
ardua y con convicción. “Princelandia” no es más que un nuevo patrón que hay que
destruir y no dejar así que se reproduzca y crezca como la espuma, que es el
propósito. Es más que evidente que los valores y la pedagogía del desarrollo
les trae absolutamente sin cuidado, y a los hechos me remito, porque aquí lo
que importa y lo que impera, es el beneficio neto que se pueda extraer a final
de mes… Más de lo mismo… Da igual que las futuras generaciones estén
infinitamente puestas en duda, y que la formación de estas vaya a sufrir
resultados negativos… Porque los intereses personales que tienen que ver con el
bolsillo, eclipsan cualquier mirada razonable y crítica, ética o moral. Por lo
que mi mejor arma en este caso es el convencimiento mediante argumentos de peso
que demuestren y que legitimen, que caminar hacia atrás y obviar un pasado que
nos representa, nunca es la mejor opción, nunca es la salida que se debiera
tomar.
… La igualdad ya existe, dejemos que se sonsiga…
1º Grado en Educación Social
Burguera Marchante, Mónica
Un par de vídeos con los que terminó mi visita...
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ResponEliminaLa verdad es que estoy alucinando en color de rosa... No tenía ni idea de que estos sitios existiesen, pero he de decir que era feliz en mi ignorancia.
ResponEliminaTodo esto me recuerda a una niña que vi un día en televisión y que me dio tanto ¿miedo? ¿preocupación?, no se exactamente que sentimiento era pero vamos, lo que viene siendo flipar con arco iris, purpurina y unicornios de color rosa.
Por eso he decidido compartirlo aquí para darle un poco más de "glamour" al tema.
La niña de la que hablo es Eden Wood, reina de belleza, actriz, modelo y cantante que con tan solo 14 meses ya participaba en concursos de belleza y que, además, tiene su propia colección de ropa.
Con 6 años (actualmente tiene 8) decide retirarse (o mejor dicho, sus padres-agentes deciden retirarla) del mundo de los concursos y demás para escribir un libro de memorias... a los 6 años!!!! obviamente sin dejar de ganar dinero ya que lo tienen todo planeado: muñecas con su cara, libros, discos, una línea de ropa infantil...El objetivo es crear un imperio con su nombre.
"Creo que está siguiendo los pasos de grandes personas como Oprah Winfrey. ¿Por qué ella no va a poder tener un contrato en Hollywood o un programa de televisión? Es el sueño americano y ese es su destino", asegura confiada la orgullosa y avispada madre.
A mi todo esto, más que nada me da miedo y repelús. ¿Nadie se da cuenta del maltrato tanto psicológico como físico a los que estás sometidas niñas como Eden?
Y digo físico porque investigando un poco sobre la niña estrella de la que hablo, he visto vídeos de niñas con 5 años llorando a moco tendido mientras una esteticista le depilaba las cejas obligada por su madre, que justificaba el comportamiento de su hija aludiendo a una "mala experiencia" en la que le arrancaron la piel de la cara (a una niña de 5 años!!!) con la cera depilatoria. Sin contar las horas y horas de presión en las que las niñas acaban llorando, gritando y pataleando a sus madres y esteticistas/peluqueras.
Todo hay que decirlo, Eden es una niñita monísima con unos ojos que hablan por si solos pero cuando se convierte en muñeca de porcelana da miedo, y más aún cuando la ves en acción siendo entrevistada con un comportamiento casi tanto (o incluso más) "glamuroso" como el de su madre y la presentadora:
https://www.youtube.com/watch?v=dzzJIosg948
La verdad es que no sabía por qué vídeo decidirme para compartirlo con vosotros pero creo que este es el más adecuado, tras verlo unas cuantas veces ya, solo puedo pensar en las horas de protocolo para ser una barbie que habrá tenido que aguantar y lo amaestrada que está, aunque no lo veo tan raro después de ver a la presentadora preguntándole a una niña de 5-6 años por sus extensiones de pelo y que si le gusta vestirse así para estar guapa.
Maquillada, pelo de peluquería,zapatos de tacón con brillantitos plateados, vestido ROSA con los volantes necesarios para parecer una cabaretera (como decías tú, nika, más arriba) en el bailecito final, cruzada de piernas imitando a las dos mujeres que tiene al lado,... hay que ver el vídeo, no tiene desperdicio.
Sinceramente, os invito a dedicarle unos minutos viendo vídeos de esta niña, o de otras tantas como ellas que se han perdido la bonita inocencia de la infancia.
Gracias Nika, me has abierto mi vena más crítica además de mostrarme un tema del que desconocía absolutamente. Pensaba que estas cosas solo sucedían en las películas, o en Estados Unidos en su defecto, pero ya veo que el mundo de Hollywood del que hablábamos en clase está llegando más allá y que está extendiendo este gran virus al que hay que eliminar.
¡Gran trabajo!
Ainhoa, conocía la historia de esta niña "extraterrestre" puesto que es más un producto que vende que una niña... Lástima de infancia por la que atraviesa la pequeña. Sólo vivimos una vez y supongo que tanto tú como el resto de compañeras/os que leen esto, entenderán que el desperdicio de una infancia es un error cuyo tardío pago será una factura que pesará toda una vida...
ResponEliminaNo obstante es cierto que aquí tanto papá como mamá tienen tanta culpa como todo el contexto de esta niña indefensa que tan sólo empezaría con este rol a modo de juego...
Estas heridas son las que dejan huella y son difíciles de sanar. Da tantísimo que pensar...
¡Gran aportación Ainhoa!