dimarts, 21 de maig del 2013

LA AVARICIA EMPRESARIAL SE COBRA LA VIDA

La avaricia empresarial se cobra la vida de más de 381 personas.

La mal entendida globalización como la deslocalización de empresas en busca de emplazamientos con menor coste en mano de obra y normativas más laxas en materia de seguridad y salud, son el paso previo al empobrecimiento general de las condiciones de trabajo. Vicente Sánchez. Politólogo.




La “competitividad” empresarial con una organización del trabajo del siglo XIX, está tras el derrumbe de un centro de producción textil en Bangladesh, con más de 381 fallecidos, 2.437 personas rescatadas y un gran número de desaparecidos. Todo ello en un mercado de trabajo con sueldos mensuales de 40 €, jornadas de 12 horas día y sin derechos reconocidos. 400 mujeres han sido víctimas de la voracidad empresarial, trabajando en ínfimas condiciones de seguridad estructural, punta del iceberg del resto de condiciones de trabajo, rayanas a la “esclavitud”. Dramático accidente por la inaplicación de normas de seguridad y salud, con el fin de atraer instalaciones fabriles de bajo coste y alto rendimiento en los mercados occidentales. El Sur pone la mano de obra, la exposición al riesgo y las ínfimas condiciones de vida y trabajo, en beneficio del Norte que consume y se lucra de una producción barata y pingües beneficios empresariales. La lucha de clases entre sociedades. Este mismo modelo Norte-Sur se traslada al propio seno de la Unión Europea. Los países mediterráneos aportan mano de obra intensiva de escaso valor añadido y elevan a rango constitucional la obligación prioritaria del pago y control de su deuda pública; mientras que el norte se beneficia de un mercado cautivo, sin oscilaciones en la paridad de la moneda y donde sus bancos privados financian deuda pública a alto interés de los países necesitados del sur.

En España las cifras del 1º trimestre de 2013 de la EPA evidencian que los recortes de la Troika y el FMI ponen como único valor la obligación del pago de la deuda y generan desempleo, desigualdades y empobrecimiento. Crece el número de desempleados en 237.400 personas más, lo que ha situado el número total de personas sin trabajo en 6.202.700 (26 % población activa). ¿Acaso nos quieren abocar al modelo de producción, salud, condiciones y resultados de Bangladesh?
Trabajo informal, poder discrecional de la patronal, ejercito de reserva como medida de presión para la imposición de condiciones de trabajo unilaterales, plena disponibilidad laboral. Los trabajadores sufren el desempleo, los ajustes, la presión sobre las condiciones de trabajo; a la vez que el deterioro de las prestaciones sociales del Estado del Bienestar. El Gobierno impone métodos que refuerzan la acumulación capitalista, mercantilizando ámbitos públicos antes vetados al beneficio privado. Así, la educación, la sanidad, la dependencia. Es la “acumulación por desposesión”, que tiene por objetivo mantener el sistema capitalista actual, repercutiendo en los sectores empobrecidos la crisis al tiempo que se privatizan los recursos públicos; todo ello junto a un Estado policía poco interventor que limita al máximo sus políticas públicas de redistribución de la renta.
La violencia organizacional en las empresas que llega al extremo de la “selección natural”. Se penaliza al enfermo que se ausenta y se premia al “resistente”, que renuncia al ejercicio de sus derechos (permisos retribuidos) y hasta a la recuperación por enfermedad. Se valora el presentismo y la disponibilidad de los trabajadores, más que las capacidades y habilidades. Mejor producir rápido que innovar.
 Hoy más que nunca se hace necesaria la intervención pública para garantizar los derechos, corregir los abusos, regular el mercado de trabajo, limitar el fraude empresarial y facilitar vías de crédito a las empresas para que éstas junto al Estado puedan crear empleo digno y de calidad.

Autores: SOCIOLOGOS SIN FRONTERAS

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada