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dimecres, 15 de maig del 2013

¿Inocencia o escándalo rosa?



“Princelandia”

No hace mucho, tuve la oportunidad de conocer el mundo de “Princelandia” y tras una inmensa curiosidad que me corroía por dentro y un poco de empeño, he conseguido hacer un “comando investigación” que no tiene desperdicio alguno, adentrándome en el surrealista mundo de las princesas.

Lo tuve geográficamente fácil, pues montaron una de estas franquicias que están intentando que crezca como la espuma,  hará escasos dos meses, en Gandía, justo debajo de mi casa. Conseguí realizar una entrevista, algunas fotos e incluso un par de vídeos con el fin de plasmar lo más exhaustiva y literalmente posible, esta lacra que perpetúa sociedades retrógradas, elitistas y patriarcales. 

Cabe destacar que me hice pasar por una estudiante de magisterio y mediante una cita previa me concedieron un espacio en su agenda… La chica que me atendió, fue muy amable conmigo, e incluso tuve la gran suerte de poder visitar las instalaciones del magnífico palacio rosa…  Aunque claro, es uno de los filtros a pasar, o requisitos a cumplir para acceder a esta secta en cuestión, porque sólo las más estupendas, fantásticas y monas, llegan a ejercer como hadas madrinas de las futuras princesas, como vais a poder comprobar a continuación.

Sin más preámbulos, os dejo con la entrevista y con la posterior crítica, con la que me he volcado especialmente… ¡Espero que lo disfrutéis tanto como yo!

PD: Me costó mucho no reírme durante el proceso, pero mucho… No obstante he plasmado literalidad en la entrevista, incluyendo las posibles palabras que no corresponden a mi vocabulario, así como las improvisaciones que me ví sometida a realizar… Porque como diría una persona a la que admiro mucho, mi padre, “el que hi ha, és el que juga”…

Sala de recepción

1ª PARTE: ENTREVISTA

*      Hola buenas tardes y muchas gracias a priori por la atención y el  hueco en tu, supongo, apretada agenda… En primer lugar me gustaría saber qué es para ti “Princelandia”  y por qué Gandía para llevar a cabo este proyecto.

“Princelandia” nació con la idea de innovar y ofrecer un servicio jamás prestado al público de niñas entre 4 y 12 años, aunque también aceptamos mujeres de todas las edades con la finalidad de ofrecer este sueño a toda aquella persona que lo desee. La iniciativa tiene como finalidad, convertir ese pensamiento de ser princesas por un día, en realidad. Se organizan fiestas de cumpleaños y otros acontecimientos, y las pequeñas pasan por el spa donde se les maquilla y se les pinta las uñas, para al final subir a la pasarela transformadas  como en los cuentos de hadas, con alas, coronas, varitas mágicas, tutús, boas… Y la verdad es que cuando las ves desfilar, te das cuenta de que es el sueño de muchas, porque están en su salsa. También se hacen meriendas en un salón donde pueden jugar y bailar. 

*      Tengo entendido que este proyecto y filosofía de “spa educacional” de tiempo libre viene desde EEUU… ¿Es eso cierto?

Bueno, la verdad es, que la idea de belleza y estética viene desde aquel maravilloso mundo como es Estados Unidos, pero esta iniciativa procede de una historia más particular. Una familia del sur, empresarios, en un pueblo llamado Mairena del Aljarafe, estaba cansada de escuchar las quejas de su hija acerca de los parques de bolas, en los que se hacía daño, se ensuciaba y se agobiaba, de los payasos porque no la hacían reír, de los parques al aire libre porque había que hacer cola en los columpios…
Entonces crearon un lugar totalmente diferente un “spa educacional” donde proporcionar  un sitio en el que las niñas pudieran pasar su tiempo libre. Por lo que la idea nace en la comunidad andaluza y más tarde se ofreció la posibilidad de crear franquicias.

*      Vaya, esto es algo que desconocía, a pesar de que me he documentado antes de entrevistarme aquí contigo… ¿Entonces resulta que la brillante idea nació de una mujercita de no más de 10 años, cansada de rutinas?

Sí, así es… Y la verdad es que tanto ella como los padres están súper encantados con el éxito y la admiración por parte de la gente y la respuesta que han tenido, porque ya ha salido de Andalucía y ahora esperan llegar cuanto más lejos, mejor.
Sala de pedicura
*      ¿Cuáles son los requisitos para poder optar a un puesto de trabajo aquí?

La idea es que sean maestras, que hayan hecho infantil (un superior como mínimo). También profes de educación especial, de primaria y de secundaria. También hay en algún centro alguna pedagoga o psicóloga.

Un poco la idea también era que si hay alguna niña que sufre retraso, pueda sentirse cómoda, integrada como las demás niñas.

*      ¿Qué perfil de familias se interesan por contratar vuestros servicios?

La verdad es que de todo tipo, vienen nenas desde coles como “El British School” hasta de el Montdúver que es un colegio muy normalito, para que te hagas una idea con la comparativa… Como el precio es bastante asequible y puede competir con la fuerte crisis que tenemos encima, pueden venir nenas de todas las clases.

*Nota: El 1º es un colegio privado de alto standing, bilingüe y que cuesta unos 1000 euros mensuales aproximadamente, el 2º es un C.P. que cuenta con una gran diversidad cultural.


*      Según he podido entender con respecto a lo que he leído, presentáis al centro como… Un espacio educativo, un centro spa de belleza, que promueve la alimentación saludable, así como la higiene, el estudio y la obediencia… ¿Cómo defenderías estos puntos uno a uno?

Es un espacio educativo porque mientas las ponemos guapas tratamos hábitos de vida saludable como pueda ser el no morderse las uñitas, porque hay muchas nenas que tienden a mordérselas y claro, eso no es estético ni tampoco bueno para la salud, también les enseñamos la importancia de lavarse las manitas antes de sentarse en la mesa y de más… Dejamos claro la importancia de sentarse en la mesa como unas señoritas, guardando las formas y con la espalda bien erguida.

La belleza la tratamos como un juego de niñas, no les hablamos de cirugía ni nada de eso, sólo tratamos maquillajes de fantasía, y maquillamos las uñas de pies y manos, para que ellas puedan verse más guapas. Cuando es un cumpleaños, hacemos un masajito de cosquillitas a la protagonista para que pueda sentirse la reina del momento, puesto que es su día.

El estudio no lo tratamos como en las aulas del colegio, pero sí que hablamos de que tienen que ser unas buenas estudiantes para poder sacar muy buenas notas y para llegar muy lejos tanto como princesas como estudiantes. En la
Espacio de manicura y peluquería
web http://clubprincelandia.com/blog tienen la posibilidad de encontrar trucos de cómo peinarse para ir a la escuela, o cómo conseguir coronas y poder comprar fondos de escritorios para el ordenador y de más regalos… Sólo tienen que inscribirse, aunque siempre con el consentimiento de los padres.

El tema de la obediencia lo tratamos porque entiendan que tienen que ser niñas educadas, formales y portarse bien, porque no se puede aspirar a ser una princesa con comportamientos maleducados.

Y eso es un poco en resumen lo que intentamos trasmitir a la vez que las ponemos guapas…

*      Sí, considero que la información es ajustada a la pregunta, pero, queda un apartado que me parece imprescindible… La alimentación…

¡Ah sí, es verdad! Pues, lo cierto es que no servimos ninguna bebida que tenga gas, para que no tengan problemas con la barriguita, a eso nos referimos. Y luego pues servimos todo aquello que es última tendencia como las “cook kakes”, las tartas de “fondant”, las “burguers” con “chips” que gustan a todo el mundo y sandwiches variados… Esa es más o menos la carta, aunque luego siempre se puede ajustar a las necesidades y exigencias de los clientes.

*      ¿Cómo explicáis el valor de la belleza que supongo que es el más importante aquí?
                                  
Lo cierto es que lo relacionamos todo… No sé, si tienes salud y también higiene y aparte sabes cómo vestirte, combinar la ropita y caminas como una señorita, pues es mucho mejor, ¿no? Esa es la idea, que entiendan que ser princesas es mucho más que llevar un vestido caro y espectacular… Debe de ir acompañado de formas, de un saber estar, escuchar a los mayores cuando hablan… jajaja (ríe), en fín, todas esas cositas…

*      Aham, entiendo… Y, cuando hay alguna niña que se salta este “saber estar” que mencionas… ¿Cuál es el plan b, o protocolo a seguir?, porque entiendo que castigos no caben aquí con esta dinámica de trabajo ¿verdad?

Jajaja (ríe con ganas) ¡Nooooo mujer! ¡Qué va! Castigos aquí no… La verdad es que siempre hay alguna nena más revoltosa pero las mamis suelen avisarnos de esas cosas y nosotras ya adoptamos las medidas necesarias. Pero por norma general, es entrar aquí y se quedan tan fascinadas que sólo observando y siguiendo instrucciones ya están entretenidas, aunque eso sí… Les dejamos que ellas elijan el color de uñas, jajaja (ríe con ganas).
 
Sillones presidenciales
*      En cuanto a los niños, tengo entendido que ellos vienen una vez ha terminado la “hora spa” y acceden directamente a la merienda… ¿Es así?

Si, pasan a ver a las niñas desfilar y ya luego todos juntos al salón presidencial de la merienda, donde se pone el karaoke o el cantajuegos, y allí bailan y ¡se lo pasan de miedo! Aunque si algún niño ha querido venir también a la “hora spa” nos hemos adaptado al sexo y en vez de hacer un maquillaje de corazones lo hemos hecho de “spiderman” jajaja (ríe) para todo hay soluciones ¿no?.

*      Sí, claro a los problemas, soluciones. Existen otros eventos enfocados para otras edades, según tengo entendido. Uno es para niñas de edad algo más avanzada, otro para madres embarazadas, otro para las mejores amigas, incluso otro que me llama especialmente la atención que es para unir los lazos maternofiliales, es decir, sólo para madre e hija… ¿Qué dinámicas ofrecéis para estos rangos de edad?

Sí, tenemos el evento de “Princes forever” que es una fiesta en donde las amigas celebran su cumpleaños sintiéndose verdaderas princesas. Se trata de  la misma dinámica la hora de spa y luego la  merienda, en este caso se adaptan los maquillajes un poquito más elaborados y luego las canciones son de los artistas que ellas eligen como Justin Beaber, Las Divinas… y sobretodo canciones del Disney Cannel que les encantan. Por otro lado ofrecemos soluciones a sus problemas si es que quieren confiarnos secretos o conflictos que no quieren contar a sus profesoras…

Contamos también con el “Baby Shower”. Aquí son las amigas de la futura mamá las que le organizan una sorpresa y nosotras nos encargamos de que sea un recuerdo maravilloso para recordar, con muchos globos, la tarta con el nombre del futuro bebé, un reportaje de fotos… Y un sinfín de regalitos para la mamá y para el peque que vendrá. La madre lo pasa en grande y sorprende la originalidad, siempre acaban llorando de emoción.

Contamos también el evento de “mi mejor amiga” en donde dos de nuestras chicas están en plenitud al servicio de las dos princesas para que sea un momento único para ellas y puedan fortalecer sus lazos en la amistad. Aquí por ejemplo, trabajamos el valor de la amistad. Y las actividades o dinámicas como tú dices, pues son las mismas el ratito de “spa” y luego una merienda si ellas la piden.

Por último tenemos el espacio de “mi mamá y yo”. Y sí, como bien has dicho es para reforzar esa relación madre hija. Las madres se sorprenden mucho con este proyecto, entrar al mundo de “Princelandia” les causa un anhelo increíble porque ellas en su pasado cuando eran niñas no tenían la oportunidad de disfrutar de algo así. Entonces muchas se animan a venir con las niñas y  disfrutar de ese ratito mágico, solas o en grupos más grandes.
Comedor, sala de "party"




*      Vale, ya tenemos claro cómo funciona El proyecto de “Princelandia”, y ahora me gustaría que me hablaras un poco de tí, ¿Cómo llegaste hasta aquí?¿Te hicieron alguna entrevista especial, así como especial es este lugar?

Yo me desvivía por esta iniciativa, me parecía algo fantástico, de hecho yo soy Técnica Sociosanitaria, y estoy aquí de encargada, pero porque me conocen y he estado colaborando con ellos en Sevilla y Córdoba, y al final me he quedado aquí en Gandía como encargada.

*      ¿Qué tal para ti como experiencia vital?

Ufff! ¡Me pillas un poco en blanco no sé bien qué decir!

*      Tranquila mujer, aquello que sientas… ¿Qué piensas por las mañanas cuando te despiertas y tienes que venir a trabajar? Así, ¿mejor?

¡ Aiii, siii ¡ Pues con mucha ilusión por ver las caritas de las nenas todas ilusionadas y la verdad es que veo futuro porque el boca a boca hace mucho, viene una nena de un cole, y luego las demás quieren también venir aquí… Así que estoy muy contenta, la verdad.

*      Yo entiendo según la cosmovisión de la futura maestra que seré, que el aprendizaje es bidireccional y que siempre aprendemos algo de las personitas con las que trabajamos… A ti ¿qué te aporta el trabajo en este contexto?

¡Uffffff! A tener paciencia, sobretodo…

*      ¿Hay algo que recuerdas o remarcarías como más anecdótico?

Jajaja (ríe, con ganas) ¡Sí! Lo marujas que pueden llegar a ser las niñas y la forma de expresarse que tienen, me parecen muy graciosas.

*      Aha, muy bien, y ¿existe alguna cosa que cambiarías o que mejorarías así a grandes rasgos, de forma global?

Pues, la vedad es que no porque como el trabajo aquí está muy organizado y es siempre igual, es una faena sencilla… Sólo tienes que controlar el buen asesoramiento a las madres que vienen a informarse para que entiendan que sus hijas están en manos de profesionales, lo demás sale solo porque las niñas se van encantadas y las madres también y eso me da mucha seguridad y me hace que esté muy a gusto.



2ª PARTE: REFLEXIÓN CRÍTICA


La sensación que tuve al salir de ese espacio monocromático fue el peligro que las nuevas generaciones están sufriendo con estas dinámicas de sometidas a ejercer el rol de mujercita ideal y estos cánones tan herméticos y desmesurados, bajo mi humilde cosmovisión, por supuesto… Por lo que en base a estas premisas, elaboraré la crítica al horroroso palacio que logró sacar mi vena más morada, nunca mejor dicho.  Creo pues conveniente empezar cuestionando algunos aspectos de los que recogí en las respuestas de la persona que me atendió.
Para dar pie, según la idea que me dio a entender quieren ofrecer la posibilidad de abarcar el trabajo con personitas que, según ella, padecen algún “retraso”. Este término me molestó especialmente, dado que no es el término más apropiado para referirse a las personitas que padecen algún tipo de discapacidad, ya sea física, psíquica o sensorial. Yendo más allá, pongo en duda que una maestra de infantil esté capacitada para atender a una persona que tenga, por ejemplo, un problema de audición, porque la LSE (Lengua de Signos Española) es un idioma o sistema de comunicación que conlleva un estudio exhaustivo para que pueda ser factible y adaptarse a las necesidades de las personas que conforman este colectivo. También considero necesario puntualizar que, no divisé ninguna entrada adaptada para las sillas de ruedas, así como las instalaciones que tuve la oportunidad de visitar, por lo que la adaptación en cuanto a recursos humanos y materiales, a priori, no eran los necesarios para trabajar con personas que así lo precisan.

Por otro lado, hice especial hincapié en que me trasmitiera qué era eso que entendía por alimentación saludable y mis sospechas se confirmaron con su respuesta aludió simple y llanamente a la bebida sin gas. Entiendo que debe ser incómodo el hecho de ofrecer “cocacola” a las pequeñas y delicadas princesas, arriesgándose a que puedan tener gases durante el desfile final en la pasarela, por lo que evitar según qué bebidas con gas, aseguraría una digestión algo menos arriesgada. No obstante, para empezar, yo entiendo que los pasteles del tipo “cook kakes”, o las tartas de “fondant”, así como las “burguers” con “chips” que “gustan a todo el mundo” ó los “sandwiches variados”, en conjunto de saludable tiene más bien poco, puesto que son productos de alto índice calórico, por lo que están atribuyéndose una etiqueta para fomentar el consumo asegurado y prestigioso, es decir, marketing puro y duro, pero en realidad no responde a una alimentación sana, variada y equilibrada, que es lo que defienden.

Al tratar el tema de la trasmisión de valores respecto a un espacio educativo “(spa educacional)” quise que me hiciera llegar aquellos valores que según ella se trasmiten a las niñas durante la estancia en el centro. Su respuesta fue escueta pero no por nada, sino porque lo que ella o la filosofía del centro, entienden por valores es algo bastante más superficial según mi forma de entenderlo. ¿De veras comportamientos tales como enseñar a que las niñas no se muerdan las uñas, que se sienten rectas en la mesa, que se laven las manos y se cepillen los dientes tras las comidas, pueden ser entendidos como valores educacionales? La respuesta creo que es clara y contundente. Y es que una cosa son hábitos saludables tales como la higiene y la postura corporal (por salud) y otra bien distinta los valores universales con los que tenemos que trabajar las educadoras/es. Una vez más, se premian con una medalla según la teoría que luego no corresponde con la práctica, aunque claro, poco tiene que ver el respeto, el compañerismo, el compartir, la igualdad en la diversidad de género, la empatía, la escucha, respetar el turno de palabra en el diálogo, cómo enfocar los dilemas y las soluciones, el espacio de reflexión, el respeto al medio ambiente… Con eso tan mágico de sentirse princesa, es como que no corresponde a un mismo ámbito de interés o a un mismo campo.

Más tarde me impactó mucho la disgregación en cuanto al género, la brecha que abren desde este espacio de ocio y tiempo libre de un modo tan natural, como diría Marqués. Y es que en caso de que haya niños invitados a estas fiestas de cumpleaños, hace que ellos acudan a la celebración una vez finalizada la “hora de spa” de las niñas. Esto supone que lo niños accedan al palacio rosa justo a tiempo de ver cómo las niñas desfilan por esa pasarela llena de focos en donde son el centro de atención, “vestidas” que yo diría más bien disfrazadas, con todos los trapitos y la parafernalia que pueda existir, tutús, coronas, baritas, boas… Que esto último es más bien de cabaret y no de princesas, por lo que yo tengo entendido, de modo que se convierten en unas mujercitas brillantes y despampanantes al servicio de ser analizadas por miradas de mamá y papá y de los amiguitos del cole. ¿Qué cánones/estereotipos se están fomentando a que vean los niños desde edades tan prematuras? El ideal de mujer por excelencia, que, al pasar los años éste será la modelo de talla 32, con una cintura escandalosamente esquelética. Para más inri, se está potenciando que haya ciertos escenarios y/o contextos en donde los niños no caben porque estos sólo pertenecen al género femenino, ellos llegan, halagan a las pequeñas damas y todos juntos se van al baile, entre flashes de cámaras de los progenitores, que son su apoyo más incondicional.

Cuando nos adentramos con la temática de los eventos más especiales, me causó mucha curiosidad el de “Mi mamá y yo” con el fin de reforzar los lazos maternofiliales. Mi cara debía de ser un poema cuando la jovencita me narraba los objetivos clave de esta aventura. Tales como, entre otros, ver un sueño hecho realidad juntas, madre e hija. Claro que, yo me cuestiono dónde está el grave quid de la cuestión… Si en la hija o en la madre, puesto que quien tiene el la iniciativa de poder contratar este servicio evidentemente es la madre que, llena de ilusión, pretende pasar un ratito estupendo junto a su pequeña, en un lugar tan plagado de encanto. ¿Qué unión puede potenciarse a este nivel? ¿Que elijan juntas qué color de laca de uñas escoger? Ó, ¿Que comenten juntas la prensa del corazón? A mí, temas más idóneos que estos, no se me ocurren.

En cuanto a la chica con la que tuve el placer de compartir la experiencia, a la que entrevisté y junto a la que conocí este espeluznante mundo retrógrado y sexista, era claramente el prototipo de chica esbelta, “fashion”, encantadora y fina, muy fina. Demostraba estar encantada con su trabajo, con su contexto y con los ideales que defendía, aunque no supiera muy bien cómo enfocarlos en ocasiones, dado que no tenía muy claro a priori qué le aportaba vitalmente su extraordinaria labor como encargada de una iniciativa tan increíble como instruir a las niñas en un mundo tan estupendo y maravilloso en donde todo cuanto la rodeaba tenía una tonalidad rosa, aunque con distintas intensidades.

La mirada que plasmo y la intencionalidad de mi visita a este lugar fue realizar un análisis que, va más allá de un simple juego, puesto que detrás están los mayores que pretenden lucrarse a costa de miradas inocentes con niñas que no saben a qué se están enfrentando y sometiendo y que con el tiempo pueden estar expuestas a claros daños colaterales. Fue una brillante experiencia para poder descubrir de cerca este mundo surrealista que tanto daño hace, creando unos prejuicios y una forma de entender y desempeñar roles que con el tiempo puede derivar en estigmatización. Porque, ¿qué supone que una niña piense en rosa a este nivel? Sumergirse en este contexto hace que, niñas y niños crezcan viendo un mundo muy alejado de lo que precisamente es la realidad. Estos espacios fomentan el pensamiento fantasioso y no basado en estos valores que tienen la desfatachez de defender siendo y habiendo comprobado, que son inexistentes. Promueven un pensamiento un tanto egoísta, dado que unas “hadas madrinas” permanecen a su total servicio y disposición y se encargan de sacar el máximo partido a la estética, una postura y visión superficial por excelencia.
También considero necesario hacer mención a aspectos tales como una imposición de ideales de belleza (racistas y clasistas) por lo que el sexo femenino se cosifica y la mujer se reduce a un simple cuerpo que tiene que gustar al hombre. De forma transversal se está observando una sumisión y una pasividad que considero que es preocupante por la prematura edad de la que estamos hablando.

La historia es el mejor pretexto para trabajar una mirada trascendental e igualitaria, que es una labor de educadoras/es

Es cierto que la desigualdad entre sexos es un tema amplio y extenso por natura, dado que las mujeres hemos vivido a la sombra de la historia desde tiempos ancestrales. De hecho fue en la prehistoria cuando la mujer tenía un protagonismo innegable por una simple y llana razón; había de ser la que engendrara descendencia y poder así perpetuar la familia y la especie. Por lo que se entiende que a priori, esta discriminación nunca ha sido existente por sí sola y ha sido la evolución del “hombre” y de la especie la que ha fomentado esta postura despeyorativa hacia el sexo que tiene la capacidad de crear vida, por increíble que este hecho parezca racionalmente.

Siempre fueron  reconocidos con grandes mitos y tópicos machistas, el hombre por excelencia: la fuerza, la virilidad, la jerarquía de poder y fuerza, la templanza y coherencia, la pericia en luchar, destruir y matar… Sólo en el caso de nombres como el de la guerrera Juana de Arco no había problema alguno, puesto que se podían poner a la altura de la fortaleza del hombre. Mensajes que, más claramente o de un modo más subliminar, siempre se han manifestado en los libros que nos ha contado la historia y con los que hemos aprendido en las escuelas. Pese al paso de los siglos, la mujer ha quedado en la penumbra más oscura y despeyorativa, tanto es así, que no las hemos reconocido como genias, inventoras, cineastas, descubridoras, escritoras, filósofas, antropólogas, poetas… Hasta muchos siglos después.

Por esta sencilla razón, es justo y necesario que la historia se reescriba o la contemos como verdaderamente fue y que los contextos sociológicos y mutantes se describan y se narren como verdaderamente son, fueron y serán, así de este modo, fomentar un trato basado en la igualdad desde el respeto de la diferencia… Pues considero que los roles de género que se construyen con los años y que estipulan aquello que con lo que debemos sentirnos identificadas/os o no, son un constructo puramente sociológico y cultural impuesto que vamos interiorizando a medida que crecemos, como bien recogen las teorías de Butler J.

Esta labor educacional es por tanto una de las entre mil tareas que nos corresponden, como futuras educadoras/es sociales, para crear mentes abiertas a la vez que críticas y que sepan mirar más allá del simple sexo con el que se nace y por tanto que no podemos elegir. Ya va siendo hora de que se defienda y se cree una educación integral, equitativa y basada en la igualdad de condiciones (siempre asumiendo la diferencia a nivel biológico), de modo que se pongan a debate y sobre la mesa la realidad y la historia de ésta.  La finalidad que entiendo que debemos alcanzar y perseguir con el trabajo exhaustivo de este valor que es la igualdad, es que las más pequeñas y pequeños crezcan sabiendo por qué defender esta causa en la enseñanza y por qué extrapolarla a los demás contextos. En definitiva, que entiendan que un futuro amargo permanece tras la historia de la mujer por el mero hecho de serlo, y por haberse perpetuado durante siglos sociedades hegemónicas, clasistas, sexistas y machistas sin que nadie dijera nada o silenciando las voces de aquellas/os que gritaban.


¿Qué supone crecer interiorizando un prisma sexista?

La estereotipia de género

Un estereotipo de género es la generalización que hacemos sobre una persona por el hecho de ser hombre o mujer, aunque sea el primer grupo el que más lo sufre. También son entendidos como estereotipos sexuales. Explican y justifican creencias populares sobre las diversas actividades, preferencias, gustos, predilecciones… que distinguen a niñas y niños, a mujeres y hombres.

De este modo se va creando una brecha entre ambos sexos, que de una forma casi natural, la propia sociedad marca y si los primeros agentes socializadores, familia y escuela, no lo impiden, el dogma en forma de lacra seguirá perpetuándose.

Se explica de un modo muy fácil y que todas/os conocemos,  observando cómo desde tiempos ancestrales el azúl ha sido atribuido a los niños,  y el rosa a las niñas. Sin embargo considero que, si esta distinción no se hace una realidad desde el entorno de las y los menores, es decir, no crecen con una realidad estereotipada, organizarán la información relativa al sexo, de un modo más natural y normalizado, tanto sobre sí mismos como acerca de las personitas con las que interactúen.

La estereotipia del rol

Los roles son aquellas actuaciones y responsabilidades que se otorgan según el sexo, no obstante este aspecto está también muy relacionado con el contexto sociológico y cultural, así como la edad, la clase social, la etnia, la religión y otras ideologías, influyendo también el contexto económico y político como ya he mencionado con aterioridad. Este hecho hace que se espere que se actúe de un modo u otro según el sexo que corresponda y por conforme esté organizada la sociedad en la que los individuos se desarrollen y no por la condición biológica.

Estereotipias y medios de comunicación

Las pantallas son un peligro inminente y constante para remarcar los estereotipos y más si contemplamos que las y los pequeños, crecen bombardeados con prototipos ideales que con los años están en peligro de imitar o querer alcanzar.

La connotación no responsable y antipedagógica está presente en estos mensajes que van a ir interiorizando con el tiempo, y con los años este hecho pasa nefasta factura. Acercándonos al tema que nos acontece, el sexismo está presente de una forma casi perenne en los mensajes explícitos, eufemísticos o subliminales. Es preocupante la sutilidad que se le otorga a esta realidad en ocasiones, puesto que de este modo, las personas responsables de estos menores no dan relevancia a este tema que es de vital importancia para el aprendizaje de seres humanos justos y responsables en un entorno en el que se desarrollarán conviviendo con personas y que por tanto reproducirán aquello que han visto, oído y escuchado, es decir aprendido.

Por esta razón banalizar según qué mensajes o naturalizar según qué actitudes es un peligro que cobra valor a cierto largo plazo.  La cuestión y la preocupación es que si queremos formar a personas responsables y tolerantes en la diversidad hay que vigilar las pantallas, pues los ojos de aquellas personas que no tienen capacidad de razonar y por tanto de ver más allá no son los responsables directos y sí que lo serán los y las familiares y educadoras/es que estén en el entorno de las y los menores.


Sexismo omnipresente: gran lacra del s. XXI


Aunque existe la diferenciación en cuanto al sexismo hostil, entendido  tradicionalmente como una actitud negativa hacia las mujeres, el benévolo sigue siendo peligroso, porque defiende y justifica la sobreprotección hacia el género más débil, defendiendo la pertenencia a según qué roles y espacios o contextos.
Así pues, el sexismo se plasma en la publicidad y en los juguetes, es decir, en la primera etapa de desarrollo vital de las niñas y niños. Aquí se halla un arma de doble filo puesto que, juegan a imitar todo aquello que les rodea, mediante el juego simbólico, para moverse, curiosear, manipular, experimentar, crear, y relacionarse, que, en conjunto, es propio de esta etapa de desarrollo afectivo y cognitivo, suponiendo un peligro para la futura mirada de estos, puesto que siguen perpetuándose las formas tradicionales de antaño asignadas a la mujer y al hombre… Por lo que analizar el papel que los juguetes y la forma de jugar va a ejercer en las y los más pequeños es crucial en este aspecto.
Es evidente que a las niñas se les regala juguetes domésticos tales como cocinas, set de limpieza, casa de muñecas, etc. Y a los niños se les regala juguetes más variados como coches, pelotas, juegos de construcción, que en definitiva, potencian la capacidad cognitiva más que a las niñas. Por lo que desde la primera compra del primer juguete al niño/a se está estableciendo la discriminación de género alimentada por un sexismo que está normalizado, fomentando y orientando a la niña a las actividades domésticas y asistenciales y al niño a las actividades profesionales y fuera de casa. Cuando la realidad es que este constructo es propio de personas adultas que razonan y saben perfectamente que los juguetes no tienen sexo y que esta connotación sexista es innecesaria. Porque el juego es libre, espontáneo e imaginario y así hemos de comprenderlo y trasmitirlo.
En la infancia las niñas y niños tienden a reproducir aquello que maman, aquello que visualizan y aquello que escuchan de los modelos de referencia, por lo que ciertos valores que se empiezan a adquirir tanto negativos como positivos serán cruciales para los aprendizajes y conexiones-relaciones posteriores. Por estos motivos, no tiene razón de ser que se estén representando modelos patriarcales que ni tan siquiera son una realidad con la que conviven en casa, con personitas que nacen y crecen en un contexto y un mundo repleto de diversidad sociocultural.
Aquí está uno de los “quids” de la cuestión, banalizar estas acciones puede suponer una crucifixión de las futuras costumbres y comportamientos de las niñas y niños. Hay que erradicar el rosa y el azul, casi por el bien de la humanidad.  He ahí pues la importancia de reflexionar y fomentar en las niñas y niños una bese fortalecida y una EDUCACIÓN NO SEXISTA, ofrecerles a través de aquello con lo que van a interactuar, en este caso los juguetes, las mismas posibilidades de desarrollarse plenamente como seres neutros, íntegros e independientes, reflexivos y con capacidad de decidir qué quieren y cuándo, puesto que de este modo la socialización será un proceso natural y  será más fácil de ver un futuro comportado por personas equilibradas y competentes.

Estigmatización: mujeres extra feminizadas y abismo patriarcal
Los medios de comunicación, Hollywood, pasarelas de moda, alta aristocracia, hegemonía que persiste, mujeres como deseo y objeto sexual… Estamos en todos los ámbitos, dibujadas como unos pocos quieren.
Las mujeres hemos dado saltos en la historia, avanzando como un premio, un tesoro y una recompensa, el bien más preciado que el sexo opuesto o el patriarcado ha aspirado a rifarse, como si de una lotería nos tratáramos. Pues bien, “Princelandia” invita a que estas realidades ancestrales, sigan teniendo razón de ser.
Cualidades como la amabilidad, la sensibilidad y la armonía, siempre han sido matices que han ido de la mano de nuestro sexo. Una explotación de la sensualidad llevada hasta límites insospechados, cuanto más preciosa y amorosa, servicial y comprensiva, sensual y exuberante, más papeletas teníamos de ser un objeto deseado y apreciado por los ojos lascivos de aquellos que revoloteaban.
Mejor si éramos buena amiga de las amigas, buena niña e hija, buena estudiante y trabajadora, buena ama de casa y responsable y con los años buena madre y esposa… Como si nuestro destino fuera dar a luz una criatura y delegar un apellido con el fin de acrecentar la masculinidad del prójimo y la herencia de unos genes asegurada y plasmada. Aunque luego fuera única e innegable la responsabilidad de la crianza, la educación y la inculcación de valores, patriarcales, machistas y absolutistas, eso sí.
La subordinación normalizada y naturalizada es un crimen a nuestro contexto actual y un doble crimen por todas esas mujeres que en su día ya lucharon por extinguir esta tiniebla que amordaza nuestra especie: los protocolos y normas sociales machistas y hegemónicas… Por esa razón, la lucha continúa, por eso la pasividad mata.
Me parece increíble que haya voces que defienden el discurso absurdo e inestable de que “la igualdad ya es un hecho, es una realidad, pero no queremos verlo”. Dado que aunque lo fuera a nivel legislativo, que ni mucho menos, pues ahí están los sueldos desiguales aún ocupando los mismos cargos, no sería real en las mentes de personas que optan por crear un “spa educacional “ que legitima todos estos modelos y prototipos, que mentes progresistas y movimientos feministas llevan tanto tiempo intentando erradicar con el fin de construir una realidad más igualitaria con mentes que aspiran a conseguir un mundo más justo.
Existen todavía muchos porqués, no es tarea fácil convivir con según que normas establecidas e impuestas desde unas tradiciones con las que ni tan siquiera me identifico, nos identificamos. Las políticas neoliberales, el sistema globalizador y los escenarios de sociedades consumistas que forman nuestra sociedad avanzada del primer mundo, enlentecen el camino hacia el equilibrio que menciono y el sendero se estrecha y el vacío legal crece y las justificaciones carentes de sentido he de tragarlas, hemos de tragarlas, sin apenas masticar.
Más siempre queda la vía de escape que es la educación, como arma poderosa y con la que responder, trabajando de forma ardua y con convicción. “Princelandia” no es más que un nuevo patrón que hay que destruir y no dejar así que se reproduzca y crezca como la espuma, que es el propósito. Es más que evidente que los valores y la pedagogía del desarrollo les trae absolutamente sin cuidado, y a los hechos me remito, porque aquí lo que importa y lo que impera, es el beneficio neto que se pueda extraer a final de mes… Más de lo mismo… Da igual que las futuras generaciones estén infinitamente puestas en duda, y que la formación de estas vaya a sufrir resultados negativos… Porque los intereses personales que tienen que ver con el bolsillo, eclipsan cualquier mirada razonable y crítica, ética o moral. Por lo que mi mejor arma en este caso es el convencimiento mediante argumentos de peso que demuestren y que legitimen, que caminar hacia atrás y obviar un pasado que nos representa, nunca es la mejor opción, nunca es la salida que se debiera tomar.             
… La igualdad ya existe, dejemos que se sonsiga…
                                        
1º Grado en Educación Social               
                                                                                                                                Burguera Marchante, Mónica

Un par de vídeos con los que terminó mi visita...