dissabte, 20 d’abril del 2013

Identidades impuestas


Interesante vídeo sobre la filósofa y artista Judith Butler que es la autora de uno de los libros más influyentes del pensamiento contemporáneo, "El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad" , donde pone sobre la mesa la idea de que el sexo es algo natural mientras que el género se construye socialmente. Sus trabajos filosóficos, han contribuido a construir lo que hoy se conoce como Teoría Queer y tuvieron un papel fundacional en el desarrollo del movimiento queer. La Teoría Queer es la que explica que el sexo y el género son radicalmente desencializados y obligó a la perspectiva feminista a reconcebir sus puntos clave, y entender que “las mujeres”, más que un sujeto colectivo dado por hecho, era un significante político. Al mismo tiempo, esta delicada desencialización del género, la idea de que las normas de género funcionan como un dispositivo productor de subjetividad, sirvió de fundamento teórico y dio argumentos y herramientas a una serie de colectivos, catalogados como minorías sexuales, que también, junto a las mujeres, eran (y continúan siendo) excluidos, segregados, discriminados por esta normativa binaria/bipartidista del género. En este sentido,Butler ayudó mucho al impulso y la expansión de los movimientos queer, y también trans e intersex.


La autora defiende el carácter performativo del género. Según Judith, decir que el género es una performance no es del todo incorrecto, si por ello entendemos que el género es, en efecto, una actuación, un hacer, y no un atributo con el que contarían los sujetos aun antes de su “estar actuando” en base a unas normas sociales que nos imponen. La actuación que podamos llevar a cabo con respecto al género estará signada siempre por un sistema de recompensas y castigos, sociales y morales. La performatividad del género no es un hecho aislado de su contexto social, es una práctica social, una reiteración continuada y constante en la que la normativa de género está siempre en el punto de mira. De modo que la persona se ve obligada a “actuar” según el género en función de una normativa genérica que promueve y legitima o sanciona y excluye de esta nuestra querida sociedad, de este nuestro retrógrado "primer mundo".


Considero entonces que, quien quiere representar ciertas normas impuestas sobre el género,  puede sufrir un fracaso más interesante que aquellos posibles éxitos que pudiera alcanzar… La sensación que se ha formado en mi cabecita con los años ha sido que actuamos como si ser mujer u hombre, fuera una realidad externa a nosotras mismas y siempre condicionada por el qué dirán. Como siempre, el lenguaje es una clave interpretativa y sustancial, y todo empezaría por no considerar que somos un género, sino más bien defender que somos personas... Puesto que estos roles en muchas ocasiones, coaccionan nuestra evolución y nuestra libertad...
                                                                                                         
Aquí os dejo el vídeo y me gustaría, que si alguien está interesada/o y se anima, leer alguna opinión acerca de éste y así enriquecernos mutuamente pues de eso se trata compartir, no, chicas/os?  =)                                  
                                                                                                                                nika

http://www.youtube.com/watch?v=4d-87MV05ZY




1 comentari:

  1. Completamente de acuerdo contigo Nika,el rol del género perdura por los siglos de los siglos, con lo facil y evolutivo que sería actuar como personas que somos.

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