Hola compañeros y compañeras, ayer haciendo zapping, mi atención se detuvo en una pregunta que un programa de televisión lanzaba a pié de calle. ¿El ser humano evoluciona o involuciona con el paso del tiempo? Quizás la primera impresión que os causa esta pregunta no tiene nada que ver con el tema de la sociología, pero mi interés despertó cuando una persona entrevistada relacionó el crecimiento tecnológico con la involución social.
El programa se centraba en un estudio científico reciente que asegura que los seres humanos estamos perdiendo capacidad intelectual y emocional debido a rápidas mutaciones genéticas que la forma de vida de la sociedad moderna no puede corregir, pero es aspecto que veo más importante es la Involución Social. La involución, está definida por la RAE (Real Academia Española de la Lengua) como: Detención y retroceso de una evolución biológica, política, cultural, económica, etc.
Mi reflexión es la que va relacionada con las tecnologías, podemos pensar que evolucionamos a un ritmo desmesurado en tecnologías, en momentos en los que muchos de nosotros tenemos Smartphone, tablets, internet, ordenadores, y el que no lo tiene, muchas veces es excluido socialmente.
En primer lugar, creo que este avance tecnológico provoca mucha exclusión social hacia las personas que no utilizan las nuevas tecnologías, pero también para las que las utilizan, provocando que pudiendo mantener una conversación persona a persona, se prefiera mandar un whats app. Creo que es una reflexión que todos nos hemos planteado alguna vez, la sociedad está involucionando y las nuevas tecnologías contribuyen a ello.
Creo que también encontramos involución social en las relaciones personales, siento que escasea mucho en el comportamiento de las personas el compañerismo, la empatía, la autoestima, el trabajo en equipo, la amistad y por lo contrario aumenta el egoísmo, la individualidad y egocentrismo.
Además, relacionando el comportamiento de las personas y la involución social, pienso en los adolescentes y creo que en muchas ocasiones nosotros mismos en momentos en los que no le damos importancia a lo privilegiados que somos por tener derecho a la educación, independientemente de nuestra cultura, sexo, ideología, nacionalidad, religión etc. O al poder comer todos los días, tener agua o ropa con la que vestirnos. Creo que muchos jóvenes desprecian y/o despreciamos estos privilegios cuando no le damos importancia al disfrutar de la educación pública, abandonamos y en muchas ocasiones a edades muy tempranas o simplemente tiramos la comida que no nos gusta o que nos sobra.
Aquí os dejo mi reflexión, espero que os haga pensar.
no tengo idea del estudio científico, pero considero que el amor a las posesiones es una debilidad que hay que vencer si queremos encontrar un equilibrio espiritual y vivir en consecuencia a lo que hablamos día a día en clase
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